Con nuestra mano junto a la de Ella ~~

Nuestra Señora nos ha conducido a la Misa Papal que fué celebrada el 23 de enero de 1999 en la Basilica de Nuestra Señora de Guadalupe.

Allí vemos aproximádamente 500 obispos y a 5000 sacerdotes procedientes de América del Norte, Central y del Sur que han venido para precensiar esta monumental ocasión. También vemos millares de religiosos y laicos que se han reunido en este aire frío de las montañas. Todos esperan en la Basilica desde muy temprano en la mañana en anticipación del sacrificio santo de la Misa que ha de comenzar a las 10:00 de la mañana.

El Papa de 79 años llega en medio del ruido sonante y repetitoso "cantar" de las feliz multitud!

Después de una recepción muy calida y de corazón abierto por el Arzobispo Primado de México, esperamos paciéntemente el cominzo de la misa. Al entrar a la Basílica, podemos oír la música hermosa del coro, mientras que el Papa procede léntamente al altar principal debajo de la Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe. La solemne misa entonces comienza, "en EL NOMBRE DEL PADRE Y DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. Amen."

Mientras la misa procede, las lecturas del Viejo y Nuevo Testamento se leen. Estas son lecturas del profeta Isaias, St. Pablo a los Galatas, y St. Lucas.

La multitud se sienta en silencio y se prepara a oir la especialmente preparada homilía en esta ocasión histórica ~~ 

El Papa Juan Pablo II comienza ~

Queridos hermanos en el Episcopado y el Sacerdocio, y hermanos y hermanas queridas en el Señor,

1. " Cuando el tiempo ha de llegar, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer ... " (Gálatas 4:4). ¿Cuál es la plenitud del tiempo? Desde el punto de vista de la historia humana, la plenitud del tiempo es una fecha concreta. Es en la noche cuando el hijo de Dios vino al mundo en Belén, según previsto por los profetas y como hemos oído en la primera lectura: " el Señor mismo te dará una señal. Entonces, una mujer joven concebirá y tendrá un hijo varon, y lo llamará Emmanuel" (Isaias 7:14). Estas palabras, habladas hace varios siglos, se hicieron realidad en la noche en que el hijo concebido por el Espíritu Santo en la matriz de la Virgen María vino al mundo.

El nacimiento de Cristo fue precedido por el mensaje del ángel Gabriel.

Luego, María fué al hogar de su prima Isabel a ayudarla y servirla. El evangelio de Lucas nos recuerda de este acontesimiento y nos presenta el inusual saludo profético de Isabel dado en respuesta espléndida por María: " Mi alma se engrandese el señor, y mi espirítu se regocija en Dios mi Salvador " (Lucas 1:46-47). Éstos son los acontecimientos mencionados en liturgia de hoy.

La Revelación de Dios Satisface todos los deseos humanos

2. La lectura de la carta a los Gálatas, en su parte, nos revela la dimensión divina de esta plenitud del tiempo. Las palabras del Apostol St. Pablol resumen la teología entera del nacimiento de Jesús, y al mismo tiempo explica el significado de esta plenitud. Es algo extraordinario:

Dios ha entrado en la historia del hombre!

Dios, que asi mismo es el misterio de la vida; Dios, que es el padre y sí mismo se refleja de toda la eternidad en el hijo, consevido por él y a través de quien todas las cosas fueron hechas (cf. Jn 1: 1, 3); Dios, quien es la unidad entre el padre y el hijo y es el flujo de amor eterno que es el Espíritu Santo.

{ La Santa Trinidad }

A pesar de la pobreza de nuestras palabras para expresar el misterio inefable de la trinidad, la verdad es que el hombre ,en su condicion temporal, ha sido llamado a  compartir en su vida divina. El hijo de Dios nació de la Virgen María para obtener esta divina adopción para nosotros. El Padre ha derramado en nuestros corazones el espíritu de su hijo, con el cual podemos decir " Abba, Padre!" (cf. Gal 4:4). Aquí, entonces, está la plenitud del tiempo que satisface todos los deseos vivos de la historia y de la humanidad: la revelación del misterio de Dios, dada a los seres humanos a través del regalo de la adopción divina.

3. La plenitud del tiempo a la cual el apostol se refiere se relaciona a la historia humana.

Al hacerce hombre, Dios de cierta manera ha entrado a nuestro tiempo y ha transformado nuestra historia a una historia de salvación,

Una historia que incluye todas las vicisitudes del mundo y de la humanidad, desde su creación hasta su conclusión, pero se revela en momentos y fechas importantes. Uno de ellos es el año 2000, ahora llegando, desde el nacimiento de Jesús, el año del gran jubileo, para el cual la iglesia también se ha estado preparando llevando a cabo a sínodos extraordinarios dedicados a cada continente, tal como el que aconteció en el Vaticano a finales de 1997.

4. Hoy en la Basílica de Guadalupe, el corazón Mariano de América, agradece a Dios por la asamblea especial, en América, del Sínodo de los Obispos - un verdadero cuerpo de communion ecclesial y de afecto colegal entre todos los Pastores del norte, del centro y del sur del continente - compartiendo con el obispo de Roma la experiencia fraternal, el encuentro con el Señor resucitado, la via a la conversión, la communión y la solidaridad en América.

Un año después de la celebración de esa asamblea del sínodo, y conjuntamente con el centenario del consejo plenario de América latina llevado a cabo en Roma,

He venido aquí colocar en los pies de la Virgen de Tepeyac, estrella mestiza del mundo nuevo, en la apostolica exhortación, Ecclesia en América ( LA IGLESIA EN AMÉRICA)que incorpora las contribuciones y las sugerencias pastorales de ese sínodo, confiandos a la Madre y a la reina de este continente el futuro de su evangelización!

Bendita seas, América, por creer, tener esperanza y amar !

5. Deseo expresar mi gratitud a los que trabajaron y rezaron por esa asamblea del sínodo que refleja la vitalidad de la fé católica en América. También agradezco este Primatal Arquidiócesis de Ciudad de México y de su Arzobispo, Cardenal Norberto Rivera Carrera, por su cordial vienvenida y abundante cooperación. Saludo cariñosamente al gran grupo de cardenales y de obispos que han venido de cada parte del continente y de los muchos sacerdotes y seminaristas presentes aquí, que llenan el corazón del Papa de alegría y de esperanza.  Mi saludo también se extiende más allá de las paredes de este basílica abrazando a todos los que estén siguiendo esta celebración desde afuera, así como a todos los hombres y mujeres de varias culturas, de grupos étnicos y de las naciones que forman la rica realidad de América.

6. " Bendecida es ella que creyó que habría un cumplimiento dela promesa que fué hablada por el Señor ' (Lk 1:45). Las palabras de Isabel a María, que lleva a Cristo en su matriz, se pueden también aplicar a la iglesia en este ~~ continente

Bendita seas, IGLESIA EN AMÉRICA, porque haz dado la bienvenida a las buenas noticias del Evangelio y haz dado a luz la fé a numerosa gente!

Bendita seas por creer!

Bendita seas por tener esperanza!

Bendita seas por amar!

porque la promesa del Señor será hecha realidad!

Los esfuerzos heroicos misioneros y la evangelización maravillosa de estos cinco siglos no han sido inútiles!

Consecuéntemente, podemos decir hoy esto.

LA IGLESIA EN AMÉRICA es la iglesia de la Esperanza!

Necesitamos mirar solamente el vigor de la gente joven, el valor excepcional puesto en la familia, el surgir de vocaciones al sacerdocio y vidas consagradas, y sobretodo, la profunda piedad de la gente.  No nos olvidemos de esto en el próximo milenio, ahora llegando, América será el continente con el número más grande de católicos.

7. Sin embargo, como los padres del sínodo anunciaron, si LA IGLESIA EN AMÉRICA tiene muchas razones a regocijarce, también hace frente a problemas serios y a desafíos importantes.

¿Nos Debemos sentir desalentados por todo eso?

No en lo absoluto: " Jesús Cristo es Señor!" (Phil 2:11).

Él ha conquistado el mundo y ha enviado su Espíritu Santo para hacer todas las cosas nuevas.

¿Sería demasiado ambicioso esperarlo todo después de esta asamblea del sínodo - el primer sínodo americano en historia - una manera más evangélica de vivir y de compartir el crecimiento en este continente donde están la mayoría los cristianos?

Hay muchas áreas donde las comunidades cristianas de América del norte, central y del sur pueden demostrar sus lazos fraternales, solidaridad verdadera de la práctica cristiana y contribución a la abundancia espiritual y material a su disposición.

El Aposto Pablo nos enseña que en la plenitud del tiempo Dios envió a su hijo, nacido de una mujer, para redimirnos del pecado y para hacernos sus hijos e hijas.

Porlotanto, no somos criados sino niños herederos de Dios! (cf. Gal 4:4-7).

Por lo tanto, la iglesia debe proclamar el Evangelio de vida y hablar con fuerza profética contra la cultura de la muerte.

¡Qué el continente de la esperanza también sea el continente de la vida!

Éste es nuestro clamor: vida con dignidad para todos! Para todos los que se han concebido en la matriz de su madre, para los niños de la calle, para indigenas, los americano-africanos, los inmigrantes y los refugiados, para los jóvenes privados de oportunidad, para el viejo, y para los que sufren cualquier clase de pobreza o de marginalización.

Queridos hermanos y hermanas, el tiempo ha llegado para de una vez y por todas acavar en el continente los ataques contra la vida!!

No más violencia, terrorismo ni trafico de drogas! No más torturas u otras formas de abuso! Debe haber un fin al recurso innecesario a la pena de muerte! No más explotación ni discriminación a las personas débiles, undidos en la pobreza! ¡Nunca otra vez! Éstos son los males intolerables que gritan hacia el cielo y llaman a los cristianos a una manera de vivir diferente, a una consolidación social con más armonía en su fé.

Debemos levantar las conciencias de los hombres y las mujeres con el Evangelio, para destacar nuestra sublime vocación como niños de Dios.

Esto les inspirará a que construyan una América mejor. Con urgencia, debemos volver sobre todo a una nueva primavera de santidada en el continente.  De este modo iremos en la acción y la contemplación tomados de la mano.

Nuestra Señora de Guadalupe, mira con misericordia la gente de América

 ~~ Deseo confiar y ofrecer el futuro del continente a María bendita, Madre de Cristo y de la iglesia. Por esta razón, ahora tengo la alegría de anunciar que he declarado este diciembre 12, dia de celebracion Oficial a Nuestra Señora de Guadalupe a través de América con este banquete litúrgico.

¡Oh Madre! Tu sabes los caminos seguidos por los primeros evangelizadores del nuevo mundo, desde la isla de Guanahani de la Española  a los bosques del Amazonas y a los picos andinos, alcanzando la Tierra del Fuego en el sur y a los Grandes Lagos en las montañas del norte. Acompaña la iglesia que está trabajando en las naciones de América, de modo que ella pueda predicar el Evangelio y renovar siempre su espíritu misionero. Animen a todos los que dediquen sus vidas a la causa de Jesús y de la extensión de su reino.

¡Señora apacible de Tepeyac, Oh Madre de Guadalupe! A ti presentamos esta multiplicidad incontable de la oración fiel a Dios en América. Tu que has penetrado sus corazones, visita y conforta los hogares, las parroquias y las diócesis del continente entero. Concede que las familias cristianas pueden ejemplármente criar a sus niños en la fé de la iglesia y en el amor del Evangelio, de modo que sean el germen de vocaciones apostólicas. Vuelte tu mirada fija sobre la gente joven y anímeles a que caminen con Jesucristo.

¡Oh Señora, Madre de América! Consolida la fé de nuestros hermanos y hermanas, de modo que en todas las áreas sociales, vida profesional, cultural y política puedan actuar en acuerdo con la verdad y la nueva ley que Jesús trajo a la humanidad. Mira con misericordia la señal de socorro de ésos que sufren de hambre, de soledad, del rechazo o de la ignorancia. Haz que reconoscamos que somos como sus niños preferidos y que demos con caridad ferviente para ayudarnos en nuestras necesidades.

¡Virgen Santa de Guadalupe, Reina de la Paz! Salva las naciones y la gente de este continente. Enseña a cada uno, a los líderes políticos y a ciudadanos, a vivir en la libertad verdadera y a actuar según los requisitos de la justicia y del respeto de derechos humanos, para poder establecer así paz de una vez por todas.

A ti, Oh Señora de Guadalupe, Madre de Jesús y Madre nuestra, pertenece todo el amor, honor, gloria y alabanza de tus hijos y hijas americanos!

¡La revelación de Dios satisface  todos las necesidades humanas!